El Espolin:

 

Se puede decir que todo surgió deprisa, corriendo, al final, era el mes de mayo de 2007. Unos amigos que empezaron por pensar en como disfrutar mejor El Carmen que se avecinaba, luego en como hacer mejor estas fiestas y acabaron por pensar que era posible hacer una peña de la pólvora en dos meses.

Recuerdo que esos dos meses fueron muy intensos, hacer funcionar una peña en tan poco tiempo fue difícil, un reto que quisimos asumir y donde tuvimos muchas ayudas, de las que por supuesto estaremos eternamente agradecidos.

¿Por qué Peña El Espolín? Queríamos hacer un homenaje a algo que estuvo en nuestras vidas durante mucho tiempo, un agradecimiento por los años de servicio, un adiós como se merece al Puente Roto, a ese puente característico de Cangas, que un buen día se rompió tras una gran riada, el puente que un día armó un buen ESPOLÍN.

Pronto juntamos 30 personas, es decir, que había ganas, ganas de romper con lo que había, ganas de mejorar, ganas de hacer bien las cosas, ganas de sentir algo nuestro.

Algunas voces decían que no lo íbamos a conseguir, que esto no duraría mucho, que poco tardaríamos en desaparecer. Yo no sé cuando ocurrirá esto, pero sinceramente muchos creemos que nos haremos viejos aquí, sentándonos a cenar todos los años con los amigos, disfrutando de estas grandiosas fiestas y viendo como envejecemos a la par que nuestra peña.

La peña El Espolín representaba una idea, un pensamiento, una ilusión, algo que estaba dentro de nosotros, algo que tenía que salir y que ahora ya es una realidad.

Para muchos es algo más que una peña, ya es una parte de nuestra vida. Y esto es lo que va a hacer que sigamos montando el espolín donde quiera que vayamos.

 

¡Viva las fiestas de El Carmen y la Magdalena!

¡Viva Cangas del Narcea!

¡Viva El Espolín!